<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6371850087584659789</id><updated>2011-04-21T16:23:48.329-07:00</updated><title type='text'>Fire's Lair</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://fireslair.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fireslair.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>F.R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07252429461870862856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>12</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6371850087584659789.post-7934210706864903342</id><published>2007-11-14T07:50:00.000-08:00</published><updated>2007-11-14T07:52:17.743-08:00</updated><title type='text'>"El ángel y el niño", Arthur Rimbaud</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RzsZp2ulrEI/AAAAAAAAACk/v1OYYAoC0Bo/s1600-h/rimbaud.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RzsZp2ulrEI/AAAAAAAAACk/v1OYYAoC0Bo/s320/rimbaud.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5132724407175064642" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em style="font-style: normal; color: rgb(153, 153, 153);"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:85%;"  &gt;El nuevo año ha consumido ya la luz del primer día;&lt;br /&gt;luz tan agradable para los niños, tanto tiempo esperada y tan pronto    olvidada,&lt;br /&gt;y, envuelto en sueño y risa, el niño adormecido se ha callado...&lt;br /&gt;Está acostado en su cuna de plumas; y el sonajero ruidoso calla, junto a    él, en el suelo.&lt;br /&gt;Lo recuerda y tiene un sueño feliz:&lt;br /&gt;tras los regalos de su madre, recibe los de los habitantes del cielo.&lt;br /&gt;Su boca se entreabre, sonriente, y parece que sus labios entornados    invocan a Dios.&lt;br /&gt;Junto a su cabeza, un ángel aparece inclinado:&lt;br /&gt;espía los susurros de un corazón inocente y, como colgado de su propia    imagen,&lt;br /&gt;contempla esta cara celestial: admira sus mejillas, su frente serena,    los gozos de su alma,&lt;br /&gt;esta flor que no ha tocado el Mediodía :&lt;br /&gt;«¡Niño que a mí te pareces, vente al cielo conmigo! Entra en la morada    divina;&lt;br /&gt;habita el palacio que has visto en tu sueño;&lt;br /&gt;¡eres digno! ¡Que la tierra no se quede ya con un hijo del cielo!&lt;br /&gt;Aquí abajo, no podemos fiamos de nadie; los mortales no acarician nunca    con dicha sincera;&lt;br /&gt;incluso del olor de la flor brota un algo amargo;&lt;br /&gt;y los corazones agitados sólo gozan de alegrías tristes;  &lt;br /&gt;nunca la alegría reconforta sin nubes y una lágrima luce en la risa que    duda.&lt;br /&gt;¿Acaso tu frente pura tiene que ajarse en esta vida amarga, las    preocupaciones turbar&lt;br /&gt;los llantos de tus ojos color cielo y la sombra del ciprés dispersar las    rosas de tu cara?&lt;br /&gt;¡No ocurrirá! te llevaré conmigo a las tierras celestes,&lt;br /&gt;para que unas tu voz al concierto de los habitantes del cielo.  &lt;br /&gt;Velarás por los hombres que se han quedado aquí abajo.&lt;br /&gt;¡Vamos! Una Divinidad rompe los lazos que te atan a la vida.&lt;br /&gt;¡Y que tu madre no se vele con lúgubre luto;&lt;br /&gt;que no mire tu féretro con ojos diferentes de los que miraban tu cuna;&lt;br /&gt;que abandone el entrecejo triste y que tus funerales no entristezcan su    cara,&lt;br /&gt;sino que lance azucenas a brazadas,&lt;br /&gt;pues para un ser puro su último día es el más bello!»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto acerca, leve, su ala a la boca rosada...&lt;br /&gt;y lo siega, sin que se entere, acogiendo en sus alas azul cielo el alma    del niño,&lt;br /&gt;llevándolo a las altas regiones, con un blando aleteo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, el lecho guarda sólo unos miembros empalidecidos, en los que aún    hay belleza,&lt;br /&gt;pero ya no hay un hálito que los alimente y les dé vida.  &lt;br /&gt;Murió... Mas en sus labios, que los besos perfuman aún, se muere la    risa,&lt;br /&gt;y ronda el nombre de su madre;&lt;br /&gt;y según se muere, se acuerda de los regalos del año que nace.&lt;br /&gt;Se diría que sus ojos se cierran, pesados, con un sueño tranquilo.&lt;br /&gt;Pero este sueño, más que nuevo honor de un mortal,  &lt;br /&gt;rodea su frente de una luz celeste desconocida,&lt;br /&gt;atestiguando que ya no es hijo de la tierra, sino criatura del Cielo.&lt;br /&gt;¡Oh! con qué lágrimas la madre llora a su muerto&lt;br /&gt;¡cómo inunda el querido sepulcro con el llanto que mana!  &lt;br /&gt;Mas, cada vez que cierra los ojos para un dulce sueño,&lt;br /&gt;le aparece, en el umbral rosa del cielo, un ángel pequeñito que disfruta &lt;br /&gt;llamando a la dulce madre que sonríe al que sonríe.&lt;br /&gt;De pronto, resbalando en el aire, en tomo a la madre extrañada,  &lt;br /&gt;revolotea con sus alas de nieve&lt;br /&gt;y a sus labios delicados une sus labios divinos.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6371850087584659789-7934210706864903342?l=fireslair.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fireslair.blogspot.com/feeds/7934210706864903342/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6371850087584659789&amp;postID=7934210706864903342' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/7934210706864903342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/7934210706864903342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fireslair.blogspot.com/2007/11/el-ngel-y-el-nio-arthur-rimbaud.html' title='&quot;El ángel y el niño&quot;, Arthur Rimbaud'/><author><name>F.R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07252429461870862856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RzsZp2ulrEI/AAAAAAAAACk/v1OYYAoC0Bo/s72-c/rimbaud.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6371850087584659789.post-1218279314123782709</id><published>2007-11-14T07:40:00.000-08:00</published><updated>2007-11-14T07:47:05.346-08:00</updated><title type='text'>"Nieve nocturna", Jorge Teillier</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RzsXumulrCI/AAAAAAAAACU/4DJ7yn-D_6U/s1600-h/jorgetillier.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 151px; height: 183px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RzsXumulrCI/AAAAAAAAACU/4DJ7yn-D_6U/s320/jorgetillier.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5132722289756187682" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;   ¿Es que puede existir algo antes de la nieve?&lt;br /&gt;Antes de esa pureza implacable,&lt;br /&gt;implacable como el mensaje de un mundo&lt;br /&gt;que no amamos, pero al cual pertenecemos&lt;br /&gt;y que se adivina en ese sonido&lt;br /&gt;todavía hermano del silencio.&lt;br /&gt;¿Qué dedos te dejan caer,&lt;br /&gt;pulverizado esqueleto de pétalos?&lt;br /&gt;Ceniza de un cielo antiguo&lt;br /&gt;que hace quedar sólo frente al fuego&lt;br /&gt;escuchando los pasos del amigo que se fué,&lt;br /&gt;eco de palabras que no recordamos,&lt;br /&gt;pero que nos duelen, como si las fuéramos a decir de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y puede existir algo después de la nieve?&lt;br /&gt;Algo después&lt;br /&gt;de la última mirada del ciego a la palidez del sol,&lt;br /&gt;algo después&lt;br /&gt;que el niño enfermo olvida mirar la nueva mañana,&lt;br /&gt;o mejor aún, después de haber dormido como un convaleciente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;con la cabeza sobre la falda&lt;br /&gt;de aquella a quien alguna vez se ama.&lt;br /&gt;¿Quién eres, nieve nocturna,&lt;br /&gt;fugaz, disuelta primavera que sobrevive en el cerezo?&lt;br /&gt;¿O qué importa quién eres?&lt;br /&gt;Para mirar la nieve en la noche hay que cerrar los ojos,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;no recordar nada, no preguntar nada,&lt;br /&gt;desaparecer, deslizarse como ella en el visible silencio&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6371850087584659789-1218279314123782709?l=fireslair.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fireslair.blogspot.com/feeds/1218279314123782709/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6371850087584659789&amp;postID=1218279314123782709' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/1218279314123782709'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/1218279314123782709'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fireslair.blogspot.com/2007/11/nieve-nocturna-jorge-teillier.html' title='&quot;Nieve nocturna&quot;, Jorge Teillier'/><author><name>F.R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07252429461870862856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RzsXumulrCI/AAAAAAAAACU/4DJ7yn-D_6U/s72-c/jorgetillier.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6371850087584659789.post-587936293423236171</id><published>2007-11-03T12:07:00.000-07:00</published><updated>2007-11-03T12:19:17.298-07:00</updated><title type='text'>"Primaveral", Rubén Darío</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RyzIOdEndYI/AAAAAAAAACE/xlbtvclNejI/s1600-h/rubendario.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 149px; height: 182px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RyzIOdEndYI/AAAAAAAAACE/xlbtvclNejI/s320/rubendario.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5128694226315867522" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(192, 192, 192);font-family:Georgia;font-size:85%;"  &gt;Mes de rosas. Van mis rimas&lt;br /&gt;en ronda, a la vasta selva,&lt;br /&gt;a recoger miel y aromas&lt;br /&gt;en las flores entreabiertas.&lt;br /&gt;Amada, ven. El gran bosque&lt;br /&gt;es nuestro templo; allí ondea&lt;br /&gt;y flota un santo perfume&lt;br /&gt;de amor. El pájaro vuela&lt;br /&gt;de un árbol a otro y saluda&lt;br /&gt;tu frente rosada y bella&lt;br /&gt;como a un alba; y las encinas&lt;br /&gt;robustas, altas, soberbias,&lt;br /&gt;cuando tú pasas agitan&lt;br /&gt;de los himnos de esa lengua&lt;br /&gt;sus hojas verdes y trémulas,&lt;br /&gt;y enarcan sus ramas como&lt;br /&gt;para que pase una reina.&lt;br /&gt;¡Oh, amada míaI Es el dulce&lt;br /&gt;tiempo de la primavera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mira en tus ojos los míos;&lt;br /&gt;da al viento la cabellera,&lt;br /&gt;y que bañe el sol ese aro&lt;br /&gt;de luz salvaje y espléndida.&lt;br /&gt;Dame que aprieten mis manos&lt;br /&gt;las tuyas de rosa y seda,&lt;br /&gt;y ría, y muestren tus labios&lt;br /&gt;su púrpura húmeda y fresca.&lt;br /&gt;Yo voy a decirte rimas,&lt;br /&gt;tú vas a escuchar risueña;&lt;br /&gt;si acaso algún ruiseñor&lt;br /&gt;viniese a posarse cerca&lt;br /&gt;y a contar alguna historia&lt;br /&gt;de ninfas, rosas y estrellas,&lt;br /&gt;tú no oirás notas ni trinos,&lt;br /&gt;sino, enamorada y regia,&lt;br /&gt;escucharás mis canciones&lt;br /&gt;fija en mis labios que tiemblan.&lt;br /&gt;¡Oh, ama mía! Es el dulce&lt;br /&gt;tiempo de la primavera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allá hay una clara fuente&lt;br /&gt;que brota de una caverna,&lt;br /&gt;donde se bañan desnudas&lt;br /&gt;las blancas ninfas que juegan.&lt;br /&gt;Ríen al son de la espuma,&lt;br /&gt;hienden la linfa serena;&lt;br /&gt;entre polvo cristalino&lt;br /&gt;esponjan sus cabelleras;&lt;br /&gt;y saben himnos de amores&lt;br /&gt;en hermosa lengua griega,&lt;br /&gt;que en glorioso tiempo antiguo&lt;br /&gt;Pan inventó en las florestas.&lt;br /&gt;Amada, pondré en mis rimas&lt;br /&gt;la palabra más soberbia&lt;br /&gt;de la frase de los versos&lt;br /&gt;de los himnos de la lengua;&lt;br /&gt;y te diré esa palabra&lt;br /&gt;empapada en miel hiblea...&lt;br /&gt;¡Oh, amada mía! Es el dulce&lt;br /&gt;tiempo de la primavera.&lt;br /&gt;Van en sus grupos vibrantes&lt;br /&gt;revolando las abejas&lt;br /&gt;como un áureo torbellino&lt;br /&gt;que la blanca luz alegra;&lt;br /&gt;y sobre el agua sonora&lt;br /&gt;pasan radiantes, ligeras,&lt;br /&gt;con sus alas cristalinas&lt;br /&gt;las irisadas libélulas.&lt;br /&gt;Oye: canta la cigarra&lt;br /&gt;porque ama al sol, que en la selva&lt;br /&gt;su polvo de oro tamiza,&lt;br /&gt;entre las hojas espesas.&lt;br /&gt;Su aliento nos da en un soplo&lt;br /&gt;fecundo la madre tierra,&lt;br /&gt;con el alma de los cálices&lt;br /&gt;y el aroma de las yerbas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Ves aquel nido? Hay un ave.&lt;br /&gt;Son dos: el macho y la hembra.&lt;br /&gt;Ella tiene el buche blanco,&lt;br /&gt;él tiene las plumas negras.&lt;br /&gt;En la garganta el gorjeo,&lt;br /&gt;las alas blancas y trémulas;&lt;br /&gt;y los picos que se chocan&lt;br /&gt;como labios que se besan.&lt;br /&gt;El nido es cántico. El ave&lt;br /&gt;incuba el trino, ¡oh, poetas!,&lt;br /&gt;de la lira universal&lt;br /&gt;el ave pulsa una cuerda.&lt;br /&gt;Bendito el calor sagrado&lt;br /&gt;que hizo reventar las yemas.&lt;br /&gt;¡Oh, amada mía! Es el dulce&lt;br /&gt;tiempo de la primavera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi dulce musa Delicia&lt;br /&gt;me trajo un ánfora griega&lt;br /&gt;cincelada en alabastro,&lt;br /&gt;de vino de Naxos llena;&lt;br /&gt;y una hermosa copa de oro,&lt;br /&gt;la base henchida de perlas,&lt;br /&gt;para que bebiese el vino&lt;br /&gt;que es propicio a los poetas.&lt;br /&gt;En el ánfora está Diana,&lt;br /&gt;real, orgullosa, esbelta,&lt;br /&gt;con su desnudez divina&lt;br /&gt;y en actitud cinegética.&lt;br /&gt;Y en la copa luminosa&lt;br /&gt;está Venus Citerea&lt;br /&gt;tendida cerca de Adonis&lt;br /&gt;que sus caricias desdeña.&lt;br /&gt;No quiere el vino de Naxos&lt;br /&gt;ni el ánfora de asas bellas,&lt;br /&gt;ni la copa donde Cipria&lt;br /&gt;al gallardo Adonis ruega.&lt;br /&gt;Quiero beber el amor&lt;br /&gt;sólo en tu boca bermeja.&lt;br /&gt;¡Oh, amada mía, en el dulce&lt;br /&gt;tiempo de la primavera!&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6371850087584659789-587936293423236171?l=fireslair.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fireslair.blogspot.com/feeds/587936293423236171/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6371850087584659789&amp;postID=587936293423236171' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/587936293423236171'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/587936293423236171'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fireslair.blogspot.com/2007/11/primaveral-rubn-daro.html' title='&quot;Primaveral&quot;, Rubén Darío'/><author><name>F.R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07252429461870862856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RyzIOdEndYI/AAAAAAAAACE/xlbtvclNejI/s72-c/rubendario.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6371850087584659789.post-5807955083557150034</id><published>2007-10-29T09:54:00.001-07:00</published><updated>2007-11-14T12:54:23.096-08:00</updated><title type='text'>"Poema conjetural", Jorge Luis Borges</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RztgaGulrLI/AAAAAAAAADs/2RWhHMS5jFQ/s1600-h/jorge+luis+borges.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 192px; height: 268px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RztgaGulrLI/AAAAAAAAADs/2RWhHMS5jFQ/s320/jorge+luis+borges.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5132802201917697202" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: right; font-family: georgia;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El doctor Francisco Laprida, asesinado el día 23&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: right; font-family: georgia;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;de septiembre de 1829 por los montoneros de Aldao,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: right; font-family: georgia;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;piensa antes de morir:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: georgia;"&gt;Zumban las balas en la tarde última.&lt;br /&gt;Hay viento y hay cenizas en el viento,&lt;br /&gt;se dispersan el día y la batalla&lt;br /&gt;deforme, y la victoria es de los otros.&lt;br /&gt;Vencen los bárbaros, los gauchos vencen.&lt;br /&gt;Yo, que estudié las leyes y los cánones,&lt;br /&gt;yo, Francisco Narciso de Laprida,&lt;br /&gt;cuya voz declaró la independencia&lt;br /&gt;de estas crueles provincias, derrotado,&lt;br /&gt;de sangre y de sudor manchado el rostro,&lt;br /&gt;sin esperanza ni temor, perdido,&lt;br /&gt;huyo hacia el Sur por arrabales últimos.&lt;br /&gt;Como aquel capitán del Purgatorio&lt;br /&gt;que, huyendo a pie y ensangrentando el llano,&lt;br /&gt;fue cegado y tumbado por la muerte&lt;br /&gt;donde un oscuro río pierde el nombre,&lt;br /&gt;así habré de caer. Hoy es el término.&lt;br /&gt;La noche lateral de los pantanos&lt;br /&gt;me acecha y me demora. Oigo los cascos&lt;br /&gt;de mi caliente muerte que me busca&lt;br /&gt;con jinetes, con belfos y con lanzas.&lt;br /&gt;Yo que anhelé ser otro, ser un hombre&lt;br /&gt;de sentencias, de libros, de dictámenes&lt;br /&gt;a cielo abierto yaceré entre ciénagas;&lt;br /&gt;pero me endiosa el pecho inexplicable&lt;br /&gt;un júbilo secreto. Al fin me encuentro&lt;br /&gt;con mi destino sudamericano.&lt;br /&gt;A esta ruinosa tarde me llevaba&lt;br /&gt;el laberinto múltiple de pasos&lt;br /&gt;que mis días tejieron desde un día&lt;br /&gt;de la niñez. Al fin he descubierto&lt;br /&gt;la recóndita clave de mis años,&lt;br /&gt;la suerte de Francisco de Laprida,&lt;br /&gt;la letra que faltaba, la perfecta&lt;br /&gt;forma que supo Dios desde el principio.&lt;br /&gt;En el espejo de esta noche alcanzo&lt;br /&gt;mi insospechado rostro eterno. El círculo&lt;br /&gt;se va a cerrar. Yo aguardo que así sea.  &lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: georgia;"&gt;Pisan mis pies la sombra de las lanzas&lt;br /&gt;que me buscan. Las befas de mi muerte,&lt;br /&gt;los jinetes, las crines, los caballos,&lt;br /&gt;se ciernen sobre mí... Ya el primer golpe,&lt;br /&gt;ya el duro hierro que me raja el pecho,&lt;br /&gt;el íntimo cuchillo en la garganta.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6371850087584659789-5807955083557150034?l=fireslair.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fireslair.blogspot.com/feeds/5807955083557150034/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6371850087584659789&amp;postID=5807955083557150034' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/5807955083557150034'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/5807955083557150034'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fireslair.blogspot.com/2007/10/poema-conjetural-el-doctor-francisco.html' title='&quot;Poema conjetural&quot;, Jorge Luis Borges'/><author><name>F.R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07252429461870862856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RztgaGulrLI/AAAAAAAAADs/2RWhHMS5jFQ/s72-c/jorge+luis+borges.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6371850087584659789.post-7000927403338990626</id><published>2007-10-23T21:49:00.001-07:00</published><updated>2007-10-23T21:52:14.376-07:00</updated><title type='text'>"A peor vida", Armando Uribe</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/Rx7PPeJG67I/AAAAAAAAAB8/Jktoh7jbDdA/s1600-h/auribe.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 126px; height: 171px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/Rx7PPeJG67I/AAAAAAAAAB8/Jktoh7jbDdA/s320/auribe.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5124761290690456498" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Busco en vano la puerta: no hay umbrales&lt;br /&gt;todo el suelo y lugar donde solía&lt;br /&gt;jugar conmigo mismo a juegos tales&lt;br /&gt;que no me atrevo a recordar hoy día.&lt;br /&gt;Golpeo el suelo con el puño, fuerte&lt;br /&gt;y se abre un hoyo cuyo nombre es muerte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6371850087584659789-7000927403338990626?l=fireslair.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fireslair.blogspot.com/feeds/7000927403338990626/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6371850087584659789&amp;postID=7000927403338990626' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/7000927403338990626'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/7000927403338990626'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fireslair.blogspot.com/2007/10/peor-vida-armando-uribe.html' title='&quot;A peor vida&quot;, Armando Uribe'/><author><name>F.R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07252429461870862856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/Rx7PPeJG67I/AAAAAAAAAB8/Jktoh7jbDdA/s72-c/auribe.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6371850087584659789.post-4005330836282020196</id><published>2007-10-23T21:25:00.000-07:00</published><updated>2007-10-23T21:32:46.174-07:00</updated><title type='text'>"Porque escribí", Enrique Lihn</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/Rx7JvuJG66I/AAAAAAAAAB0/SGjaBLO47FA/s1600-h/elihn2.jpeg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 141px; height: 183px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/Rx7JvuJG66I/AAAAAAAAAB0/SGjaBLO47FA/s320/elihn2.jpeg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5124755247671471010" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ahora que quizás, en un año de calma,&lt;br /&gt;piense: la poesía me sirvió para esto:&lt;br /&gt;no pude ser feliz, ello me fue negado,&lt;br /&gt;pero escribí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribí: fui la víctima&lt;br /&gt;de la mendicidad y el orgullo mezclados&lt;br /&gt;y ajusticié también a unos pocos lectores;&lt;br /&gt;tendí la mano en puertas que nunca, nunca he visto;&lt;br /&gt;una muchacha cayó, en otro mundo, a mis pies.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero escribí: tuve esta rara certeza,&lt;br /&gt;la ilusión de tener el mundo entre las manos&lt;br /&gt;—¡qué ilusión más perfecta! como un cristo barroco&lt;br /&gt;con toda su crueldad innecesaria—&lt;br /&gt;Escribí, mi escritura fue como la maleza&lt;br /&gt;de flores ácimas pero flores en fin,&lt;br /&gt;el pan de cada día de las tierras eriazas:&lt;br /&gt;una caparazón de espinas y raíces&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la vida tomé todas estas palabras&lt;br /&gt;como un niño oropel, guijarros junto al río:&lt;br /&gt;las cosas de una magia, perfectamente inútiles&lt;br /&gt;pero que siempre vuelven a renovar su encanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La especie de locura con que vuela un anciano&lt;br /&gt;detrás de las palomas imitándolas&lt;br /&gt;me fue dada en lugar de servir para algo.&lt;br /&gt;Me condené escribiendo a que todos dudarán&lt;br /&gt;de mi existencia real,&lt;br /&gt;(días de mi escritura, solar del extranjero).&lt;br /&gt;Todos los que sirvieron y los que fueron servidos&lt;br /&gt;digo que pasarán porque escribí&lt;br /&gt;y hacerlo significa trabajar con la muerte&lt;br /&gt;codo a codo, robarle unos cuantos secretos.&lt;br /&gt;En su origen el río es una veta de agua&lt;br /&gt;—allí, por un momento, siquiera, en esa altura—&lt;br /&gt;luego, al final, un mar que nadie ve&lt;br /&gt;de los que están braceándose la vida.&lt;br /&gt;Porque escribí fui un odio vergonzante,&lt;br /&gt;pero el mar forma parte de mi escritura misma:&lt;br /&gt;línea de la rompiente en que un verso se espuma&lt;br /&gt;yo puedo reiterar la poesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuve enfermo, sin lugar a dudas&lt;br /&gt;y no sólo de insomnio,&lt;br /&gt;también de ideas fijas que me hicieron leer&lt;br /&gt;con obscena atención a unos cuantos psicólogos,&lt;br /&gt;pero escribí y el crimen fue menor,&lt;br /&gt;lo pagué verso a verso hasta escribirlo,&lt;br /&gt;porque de la palabra que se ajusta al abismo&lt;br /&gt;surge un poco de oscura inteligencia&lt;br /&gt;y a esa luz muchos monstruos no son ajusticiados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque escribí no estuve en casa del verdugo&lt;br /&gt;ni me dejé llevar por el amor a Dios&lt;br /&gt;ni acepté que los hombres fueran dioses&lt;br /&gt;ni me hice desear como escribiente&lt;br /&gt;ni la pobreza me pareció atroz&lt;br /&gt;ni el poder una cosa deseable&lt;br /&gt;ni me lavé ni me ensucié las manos&lt;br /&gt;ni fueron vírgenes mis mejores amigas&lt;br /&gt;ni tuve como amigo a un fariseo&lt;br /&gt;ni a pesar de la cólera&lt;br /&gt;quise desbaratar a mi enemigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero escribí y me muero por mi cuenta,&lt;br /&gt;porque escribí porque escribí estoy vivo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6371850087584659789-4005330836282020196?l=fireslair.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fireslair.blogspot.com/feeds/4005330836282020196/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6371850087584659789&amp;postID=4005330836282020196' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/4005330836282020196'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/4005330836282020196'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fireslair.blogspot.com/2007/10/porque-escrib-enrique-lihn.html' title='&quot;Porque escribí&quot;, Enrique Lihn'/><author><name>F.R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07252429461870862856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/Rx7JvuJG66I/AAAAAAAAAB0/SGjaBLO47FA/s72-c/elihn2.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6371850087584659789.post-59846749335165118</id><published>2007-10-23T21:13:00.000-07:00</published><updated>2007-10-23T21:17:30.333-07:00</updated><title type='text'>"La musiquilla de las pobres esferas", Enrique Lihn</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/Rx7HTeJG65I/AAAAAAAAABs/2m0R76sg7pk/s1600-h/elihn.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/Rx7HTeJG65I/AAAAAAAAABs/2m0R76sg7pk/s320/elihn.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5124752563316910994" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Puede que sea cosa de ir tocando&lt;br /&gt;la musiquilla de las pobres esferas.&lt;br /&gt;Me cae mal esa Alquimia del Verbo,&lt;br /&gt;poesía, volvamos a la tierra.&lt;br /&gt;Aquí en Paris se vive de silencio&lt;br /&gt;lo que tú dices claro es cosa muerta.&lt;br /&gt;Bien si hablas por hablar, “a lo divino”,&lt;br /&gt;mal si no pasas todas las fronteras.&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;¿Nunca fue la palabra un instrumento?&lt;br /&gt;Digan, al fin y al cabo, lo que quieran:&lt;br /&gt;en la profundidad de la ignorancia&lt;br /&gt;suena una musiquilla verdadera;&lt;br /&gt;sus auditores fueron en Babel&lt;br /&gt;los que escaparon a la confusión de las lenguas,&lt;br /&gt;gente anodina de los pisos bajos&lt;br /&gt;con un poco de todo en la cabeza;&lt;br /&gt;y el poeta más loco que sagrado&lt;br /&gt;pero con una locura con su cuerda&lt;br /&gt;capaz de darle cuerda a la alegría&lt;br /&gt;capaz de darle cuerda a la tristeza.&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;No se dirige a nadie el corazón&lt;br /&gt;pero la que habla sola es la cabeza;&lt;br /&gt;no se habla de la vida desde un púlpito&lt;br /&gt;ni se hace poesía en bibliotecas.&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;Después de todo, ¿para qué leernos?&lt;br /&gt;La musiquilla de las pobres esferas&lt;br /&gt;suena por donde sopla el viento amargo&lt;br /&gt;que nos devuelve, poco a poco, a la tierra,&lt;br /&gt;el mismo que nos puso un día en pie&lt;br /&gt;pero bien al alcance de la huesa.&lt;br /&gt;Y en ningún caso en lo alto del coro,&lt;br /&gt;Bizancio fue: no hay vuelta.&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;Puede que sea cosa de ir pensando&lt;br /&gt;en escuchar la musiquilla eterna.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6371850087584659789-59846749335165118?l=fireslair.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fireslair.blogspot.com/feeds/59846749335165118/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6371850087584659789&amp;postID=59846749335165118' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/59846749335165118'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/59846749335165118'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fireslair.blogspot.com/2007/10/la-musiquilla-de-las-pobres-esferas.html' title='&quot;La musiquilla de las pobres esferas&quot;, Enrique Lihn'/><author><name>F.R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07252429461870862856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/Rx7HTeJG65I/AAAAAAAAABs/2m0R76sg7pk/s72-c/elihn.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6371850087584659789.post-6800555342021559401</id><published>2007-10-21T20:20:00.001-07:00</published><updated>2007-10-21T20:31:49.520-07:00</updated><title type='text'>"El Leteo", Charles Baudelaire</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RxwYxeJG64I/AAAAAAAAABk/rdNUQsW4F-I/s1600-h/180px-Charles_Baudelaire.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 128px; height: 175px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RxwYxeJG64I/AAAAAAAAABk/rdNUQsW4F-I/s320/180px-Charles_Baudelaire.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5123997714224704386" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(192, 192, 192); font-family: georgia;font-family:Georgia;font-size:85%;"  &gt;Ven a mi pecho, alma sorda y cruel,&lt;br /&gt;Tigre adorado, monstruo de aire indolente;&lt;br /&gt;Quiero enterrar mis temblorosos dedos&lt;br /&gt;En la espesura de tu abundosa crin;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sepultar mi cabeza dolorida&lt;br /&gt;En tu falda colmada de perfume&lt;br /&gt;Y respirar, como una ajada flor,&lt;br /&gt;El relente de mi amor extinguido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Quiero dormir! ¡Dormir más que vivir!&lt;br /&gt;En un sueño, como la muerte, dulce,&lt;br /&gt;Estamparé mis besos sin descanso&lt;br /&gt;Por tu cuerpo pulido como el cobre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ahogar mis sollozos apagados,&lt;br /&gt;Sólo preciso tu profundo lecho;&lt;br /&gt;El poderoso olvido habita entre tus labios&lt;br /&gt;Y fluye de tus besos el Leteo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi destino, desde ahora mi delicia,&lt;br /&gt;Como un predestinado seguiré;&lt;br /&gt;Condenado inocente, mártir dócil&lt;br /&gt;Cuyo fervor se acrece en el suplicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ahogar mi rencor, apuraré&lt;br /&gt;El nepentes&lt;a name="³"&gt;&lt;/a&gt; y la cicuta amada,&lt;br /&gt;del pezón delicioso que corona este seno&lt;br /&gt;el cual nunca contuvo un corazón.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Georgia;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style="color: rgb(192, 192, 192);font-family:georgia;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6371850087584659789-6800555342021559401?l=fireslair.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fireslair.blogspot.com/feeds/6800555342021559401/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6371850087584659789&amp;postID=6800555342021559401' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/6800555342021559401'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/6800555342021559401'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fireslair.blogspot.com/2007/10/el-leteo-charles-baudelaire.html' title='&quot;El Leteo&quot;, Charles Baudelaire'/><author><name>F.R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07252429461870862856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RxwYxeJG64I/AAAAAAAAABk/rdNUQsW4F-I/s72-c/180px-Charles_Baudelaire.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6371850087584659789.post-2850587393646689317</id><published>2007-10-21T19:09:00.000-07:00</published><updated>2007-10-21T19:13:33.795-07:00</updated><title type='text'>"El Libro de Thel", William Blake</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RxwG_-JG61I/AAAAAAAAABM/JRNe8jVp0Mw/s1600-h/William_Blake_003.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 190px; height: 226px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RxwG_-JG61I/AAAAAAAAABM/JRNe8jVp0Mw/s320/William_Blake_003.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5123978172123507538" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt; &lt;p&gt;&lt;br /&gt;  El lema de Thel&lt;br /&gt;  ¿Sabe el águila lo que hay en foso&lt;br /&gt;  O irás a preguntárselo al Topo?&lt;br /&gt;  ¿Puede colocarse la Sabiduría en un cetro plateado&lt;br /&gt;  O el amor en un cuenco dorado?&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;THEL&lt;br /&gt;  I &lt;/p&gt;   &lt;p&gt;Las hijas de Mne Seraphim cuidaban sus soleados rebaños.&lt;br /&gt;  Todas excepto la menor. ella en lividez buscaba en el aire secreto.&lt;br /&gt;  Desvanecerse como belleza matutina de su día mortal:&lt;br /&gt;  Y bajando por el río de Adona se puede escuchar su suave voz:&lt;br /&gt;  Y de este modo su dulce lamento cae como rocío de la mañana.&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;¡Oh vida de ésta primavera nuestra! ¿por qué se      marchita la flor de loto del agua?&lt;br /&gt;  ¿Por qué se marchitan estos hijos de la primavera? nacidos sólo      para sonreír y caer.&lt;br /&gt;  ¡Ah! Thel es como un arco de agua, y como una nube que se aleja.&lt;br /&gt;  Como el reflejo en un espejo. como sombras en el agua.&lt;br /&gt;  Como sueños de pequeñuelos. como una sonrisa en el rostro de      un pequeño,&lt;br /&gt;  Como la voz de la paloma, como un día fugitivo, como música      en el aire;&lt;br /&gt;  ¡Ah! dúlcemente podría tenderme, y dúlcemente descansar      mi cabeza.&lt;br /&gt;  Y dúlcemente dormir el sueño de la muerte. y dúlcemente      oír la voz&lt;br /&gt;  De aquél que paseó por el jardín al caer la noche. &lt;/p&gt;   &lt;p&gt;El Lirio del valle respirando en la modesta hierba&lt;br /&gt;  Le contestó a la adorable doncella y le dijo; Yo soy una hierba acuosa,&lt;br /&gt;  Y soy muy pequeña, y me encanta habitar en las tierras bajas;&lt;br /&gt;  Tán débil soy, que la dorada mariposa apenas puede sostenerse      sobre mi cabeza.&lt;br /&gt;  Y aun así soy visitada desde el cielo. y aquél que sonríe      sobre todos.&lt;br /&gt;  Pasea por el valle. y cada mañana pone su mano sobre mí&lt;br /&gt;  Diciendo, "regocíjate humilde hierba, flor de lirio recién      nacida,&lt;br /&gt;  Tú gentil doncella de los valles silentes. y de modestos arroyuelos;&lt;br /&gt;  Pues serás ataviada en ropajes de luz, y serás alimentada con      maná de la mañana:&lt;br /&gt;  Hasta que el calor del verano te funda junto con las fuentes y manantiales&lt;br /&gt;  Para florecer en valles eternos": así que por qué habría      Thel de lamentarse,&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;Por qué habría de dejar escapar un suspiro la señora      de los valles de Har. &lt;/p&gt;   &lt;p&gt;Ella se detuvo y sonrió entre lágrimas, y luego se sentó      en su altar de plata. &lt;/p&gt;   &lt;p&gt;Thel contestó. "Oh pequeña virgen del pacífico      valle.&lt;br /&gt;  Que les das a los que no pueden implorar, los sin voz, los&lt;br /&gt;  exhaustos.&lt;br /&gt;  Tu aliento nutre al inocente cordero, él huele tus prendas de leche,   &lt;br /&gt;  Él cosecha tus flores. mientras tú te sientas y le sonríes      a su cara,&lt;br /&gt;  Limpiando su tierna y mansa boca de toda mancha contagiosa.&lt;br /&gt;  Tu vino purifica la dorada miel, tu perfume,&lt;br /&gt;  Que derramas sobre cada pequeña hoja de hierba que brota&lt;br /&gt;  Revive a la vaca ordeñada, y amansa al corcel de aliento de llamas.   &lt;br /&gt;  Pero Thel es como una desfalleciente nube encendida por el sol naciente:&lt;br /&gt;  Me desvanezconde mi trono de perlas, y ¿quién me habrá      de encontrar?" &lt;/p&gt;   &lt;p&gt;Reina de los valles repuso el Lirio, pregúntale a la tierna nube,&lt;br /&gt;  Y ésta te habrá de decir por qué rutila en el cielo de      la mañana,&lt;br /&gt;  Y por qué siembra su brillante belleza a través del húmedo      aire.&lt;br /&gt;  Desciende Oh pequeña nube y ciérnete ante los ojos de Thel.    &lt;/p&gt;   &lt;p&gt;La Nube descendió, y el Lirio inclinó su humilde cabeza:&lt;br /&gt;  Y fue a ocuparse de su numerosa carga entre la verde hierba.&lt;/p&gt;         &lt;p&gt;II&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;br /&gt;  Oh pequeña Nube dijo la virgen, Te ordeno me digas,&lt;br /&gt;  Por qué no te quejas cuando en una hora te desvaneces:&lt;br /&gt;  Y luego te buscaremos pero no te hemos de encontrar; ah Thel no es como tú.&lt;br /&gt;  Yo muero. y aunque me quejo, nadie escucha mi voz.&lt;br /&gt;  Entonces la Nube mostró su dorada cabeza y su forma brillante emergió,   &lt;br /&gt;  Revoloteando y brillando en el aire ante el rostro de Thel. &lt;/p&gt;   &lt;p&gt;Oh virgen ¿acaso no sabes. nuestros corceles beben de los manantiales      dorados&lt;br /&gt;  Donde Luvah renueva sus caballos?: ¿acaso miraste mi juventud,&lt;br /&gt;  Y temes porque me desvanezco y no se me ve más?.&lt;br /&gt;  Nada perdura; Oh doncella te lo digo, cuando muero,&lt;br /&gt;  Llego a una vida multiplicada en amor, en paz, y éxtasis sagrado:&lt;br /&gt;  Descendiendo sin ser visto, poso mis alas sobre flores aromáticas;&lt;br /&gt;  Y cortejo al rocío de bello mirar. para que me lleve consigo a su reluciente      morada;&lt;br /&gt;  La llorosa virgen, temblando se arrodilla ante el sol que se eleva,&lt;br /&gt;  Hasta que nos levamtemos unidos en una cinta dorada, y nunca nos separemos;   &lt;br /&gt;  Si no que caminemos unidos, llevando alimento a todas nuestras tiernas flores    &lt;/p&gt;   &lt;p&gt;¿Acaso lo haces Oh pequeña Nube? Temo que no soy como tú;&lt;br /&gt;  Pues camino a través de los valles de Har. y huelo las flores más      dulces;&lt;br /&gt;  Pero no alimento a las flores pequeñas: escucho a las aves que cantan,&lt;br /&gt;  Pero no alimento a las aves cantoras. ellas vuelan y buscan su alimento;&lt;br /&gt;  Pero Thel ya no se deleita más con esto pues me desvanezco,&lt;br /&gt;  Y todos dirán, esta mujer vivió sin ser de ninguna utilidad,&lt;br /&gt;  ¿O sólo vivió. para ser alimento de los gusanos al morir?    &lt;/p&gt;   &lt;p&gt;La Nube se reclinó en su aéreo trono y así contestó.    &lt;/p&gt;   &lt;p&gt;Entonces si eres alimento de gusanos. Oh virgen de los cielos,&lt;br /&gt;  Cuán grande es tu utilidad. cuán grande es tu bendiión;      cada cosa que vive,&lt;br /&gt;  No vive en soledad, ni para sí misma: no temas y llamaré&lt;br /&gt;  Al débil gusano desde su cama subterránea, y oirás su      voz.&lt;br /&gt;  Ven aquí gusano del valle silente, ven a tu pensativa reina. &lt;/p&gt;   &lt;p&gt;El indefenso gusano emergió, y se sentó sobre la hoja del Lirio,   &lt;br /&gt;  Y la brillante nube partió, para encontrarse con su compañero      en el valle.&lt;/p&gt;         &lt;p&gt;III&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;br /&gt;  Entonces Thel asombrada contempló al Gusano sobre su húmedo      lecho. &lt;/p&gt;   &lt;p&gt;¿Eres un Gusano? imagen de la debilidad. ¿acaso no eres sino      un gusano?&lt;br /&gt;  Te veo como un pequeño envuelto en la hoja del Lirio:&lt;br /&gt;  Ah no llores diminuta voz, que al no poder hablar. puedes llorar;&lt;br /&gt;  ¿Es esto un gusano? Te veo indefenso y desnudo: llorando,&lt;br /&gt;  Y nadie te responde, nadie te reconforta con sonrisa maternal. &lt;/p&gt;   &lt;p&gt;El Terrón de Arcilla escuchó la voz del Gusano, y levantó      su piadosa cabeza;&lt;br /&gt;  Se inclinó sobre el quejumbroso pequeño, y su vida exhaló&lt;br /&gt;  En cariño lechoso, y entonces fijó sus humildes ojos sobre Thel.    &lt;/p&gt;   &lt;p&gt;Oh belleza de los valles de Har. no vivimos para nosotros,&lt;br /&gt;  Me viste a mí que soy la cosa más miserable, y lo soy de hecho;&lt;br /&gt;  Mi seno es frío para sí mismo. y para sí mismo es oscuro,    &lt;/p&gt;         &lt;p&gt;Pero aquél que ama lo humilde, derrama aceite sobre mi cabeza.&lt;br /&gt;  Y me besa, y amarra sus bandas nupciales alrededor de mi pecho.&lt;br /&gt;  Y dice; Vos madre de mis hijos, te he amado.&lt;br /&gt;  Y te he dado una corona que nadie te puede arrebatar&lt;br /&gt;  Pero cómo es esto dulce doncella, no lo sé, y no lo puedo saber,   &lt;br /&gt;  Reflexiono, y no puedo reflexionar; y aun así vivo y amo. &lt;/p&gt;   &lt;p&gt;La hija de la belleza limpió sus compasivas lágrimas con su      blanco velo,&lt;br /&gt;  Y dijo. ¡Hay! No sabía de esto, y por lo tanto lloraba:&lt;br /&gt;  Sabía que Dios podría amar a un gusano, y que castigaba al pie      malvado&lt;br /&gt;  Y que intencionadamente, hería su indefensa forma: pero que le regalara&lt;br /&gt;  Con leche y aceite, nunca lo supe; y por lo tanto lloraba,&lt;br /&gt;  Y me quejaba en el tibio aire, porque me desvanecía,&lt;br /&gt;  Y me recostaba en tu frío lecho, y abandonaba mi brillante reino.&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;Reina de los valles, contestó el trozo de Arcilla; he escuchado tus      suspiros.&lt;br /&gt;  Y todos tus lamentos volaron sobre mi tejado. y yo los invité a bajar:&lt;br /&gt;  ¿Entrarás Oh Reina a mi casa?. tienes el permiso de entrar,&lt;br /&gt;  Y de volver; no temas nada. entra con tus virginales pies.&lt;/p&gt;         &lt;p&gt;IV &lt;/p&gt;   &lt;p&gt;El terrorífico portero de las puertas eternas alzó la barra      septentrional:&lt;br /&gt;  Thel entró y contempló los secretos de la tierra desconocida;&lt;br /&gt;  Vió los lechos de los muertos, y el lugar donde las fibrosas raíces&lt;br /&gt;  De cada corazón en la tierra hincan su incansable serpentear:&lt;br /&gt;  Una tierra de pesares y de lágrimas donde nunca se hubo de ver sonrisa.    &lt;/p&gt;   &lt;p&gt;Ella erró por la tierra de las nubes a través de oscuros valles,      escuchando&lt;br /&gt;  Dolores y lamentos: a menudo esperando al lado de una tumba bañada      de rocío&lt;br /&gt;  Se quedó en silencio. escuchando las voces de la tierra,&lt;br /&gt;  Hasta que al lugar de su propia tumba llegó, y allí se sentó.&lt;br /&gt;  Y escuchó esta voz de dolor que emanaba desde aquel hueco foso. &lt;/p&gt;   &lt;p&gt;¿Por qué no puede cerrarse el oído ante su propia destrucción?&lt;br /&gt;  ¡O el rutilante Ojo ante el veneno de una sonrisa!&lt;br /&gt;  ¿Por qué están los párpados cargados con flechas      alistadas,&lt;br /&gt;  Donde mil guerreros yacen en emboscada?&lt;br /&gt;  ¡O un Ojo cargado de regalos y dones, dando frutos y monedas de oro!   &lt;br /&gt;  ¿Por qué una Lengua se solaza con la miel de todos los vientos?&lt;br /&gt;  ¿Por qué es un Oído, un torbellino que se dispone a envolver      a la creación?&lt;br /&gt;  ¿Por qué se ensancha la nariz mientras temblorosa y espantada      inhala terror.&lt;br /&gt;  ¡Por qué el suave ondular sobre el juvenil y ardoroso muchacho!&lt;br /&gt;  ¿Por qué la pequeña cortina de carne sobre el lecho de      nuestro deseo? &lt;/p&gt;   La virgen se levantó de su asiento, y con un chillido.&lt;br /&gt;  Huyó desembarazada hasta llegar a los valles de Har&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6371850087584659789-2850587393646689317?l=fireslair.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fireslair.blogspot.com/feeds/2850587393646689317/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6371850087584659789&amp;postID=2850587393646689317' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/2850587393646689317'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/2850587393646689317'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fireslair.blogspot.com/2007/10/el-libro-de-thel-william-blake.html' title='&quot;El Libro de Thel&quot;, William Blake'/><author><name>F.R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07252429461870862856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RxwG_-JG61I/AAAAAAAAABM/JRNe8jVp0Mw/s72-c/William_Blake_003.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6371850087584659789.post-3195490031969237881</id><published>2007-10-21T19:01:00.000-07:00</published><updated>2007-10-21T19:04:36.630-07:00</updated><title type='text'>"La cena", Alfonso Reyes</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RxwFDeJG60I/AAAAAAAAABE/EYEEVsfwYzg/s1600-h/reyes_alfon.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RxwFDeJG60I/AAAAAAAAABE/EYEEVsfwYzg/s320/reyes_alfon.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5123976033229794114" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 4pt; text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="color: rgb(234, 234, 234);font-family:Verdana;font-size:11;"  lang="ES-CR" &gt;Alfonso Reyes&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:8;color:white;"   lang="ES-CR" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:8;color:white;"   &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                       &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: right;" align="right"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;La cena, que     recrea y enamora&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: right;" align="right"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;SAN JUAN DE LA CRUZ&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Tuve que correr     a través de calles desconocidas. El término de mi marcha parecía correr delante     de mis pasos, y la hora de la cita palpitaba ya en los relojes públicos.     Las calles estaban solas. Serpientes de focos eléctricos bailaban delante     de mis ojos. A cada instante surgían glorietas circulares, sembrados     arriates, cuya verdura, a la luz artificial de la noche, cobraba una     elegancia irreal. Creo haber visto multitud de torres—no sé si en las     casas, si en las glorietas—, que ostentaban a los cuatros vientos, por una     iluminación interior, cuatro redondas esferas de reloj. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Yo corría,     azuzado por un sentimiento supersticioso de la hora. Si las nueve     campanadas, me dije, me sorprenden sin tener la mano sobre la aldaba de la     puerta, algo funesto acontecerá. Y corría frenéticamente, mientras     recordaba haber corrido a igual hora por aquel sitio y con un anhelo     semejante. ¿Cuándo? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Al fin los     deleites de aquella falsa recordación me absorbieron, de manera que volví a     mi paso normal sin darme cuenta. De cuando en cuando, desde las     intermitencias de mi meditación, veía que me hallaba en otro sitio, y que     se desarrollaban ante mí nuevas perspectivas de focos, de placetas     sembradas, de relojes iluminados... No sé cuánto tiempo transcurrió, en     tanto que yo dormía en el mareo de mi respiración agitada. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;De pronto, nueve     campanadas sonoras resbalaron con metálico frío sobre mi epidermis. Mis     ojos, en la última esperanza, cayeron sobre la puerta más cercana: aquél     era el término. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Entonces, para     disponer mi ánimo, retrocedí hacia los motivos de mi presencia en aquel     lugar. Por la mañana, el correo me había llevado una esquela breve y     sugestiva. En el ángulo del papel se leían, manuscritas, la señas de una     casa. La fecha era del día anterior. La carta decía solamente: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;"Doña     Magdalena y su hija Amalia esperan a usted a cenar mañana, a las nueve de     la noche. ¡Ah, si no faltara!..." &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Ni una letra     más. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Yo siempre     consiento en las experiencias de lo imprevisto. El caso, además, ofrecía     singular atractivo: el tono, familiar y respetuoso a la vez, con que el     anónimo designaba a aquellas señoras desconocidas; la ponderación:     "¡Ah, si no faltara!. . . ", tan vaga y tan sentimental, que     parecía suspendida sobre un abismo de confesiones, todo contribuyó a     decidirme. Y acudí, con el ansia de una emoción informulable. Cuando, a     veces, en mis pesadillas, evoco aquella noche fantástica (cuya fantasía     está hecha de cosas cotidianas y cuyo equívoco misterio crece sobre la     humilde raíz de lo posible), paréceme jadear a través de avenidas de     relojes y torreones, solemnes como esfinges en la calzada de algún templo     egipcio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;La puerta se     abrió. Yo estaba vuelto a la calle y vi, de súbito, caer sobre el suelo un     cuadro de luz que arrojaba, junto a mi sombra, la sombra de una mujer     desconocida. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Volvíme: con la     luz por la espalda y sobre mis ojos deslumbrados, aquella mujer no era para     mí más que una silueta, donde mi imaginación pudo pintar varios ensayos de     fisonomía, sin que ninguno correspondiera al contorno, en tanto que     balbuceaba yo algunos saludos y explicaciones. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;—Pase usted,     Alfonso. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Y pasé,     asombrado de oírme llamar como en mi casa. Fue una decepción el vestíbulo.     Sobre las palabras románticas de la esquela (a mí, al menos, me parecían     románticas), había yo fundado la esperanza de encontrarme con una antigua     casa, llena de tapices, de viejos retratos y de grandes sillones; una     antigua casa sin estilo, pero llena de respetabilidad. A cambio de esto, me     encontré con un vestíbulo diminuto y con una escalerilla frágil, sin     elegancia; lo cual más bien prometía dimensiones modernas y estrechas en el     resto de la casa. El piso era de madera encerada; los raros muebles tenían     aquel lujo frío de las cosas de Nueva York, y en el muro, tapizado de verde     claro, gesticulaban, como imperdonable signo de trivialidad, dos o tres     máscaras japonesas. Hasta llegué a dudar. . . Pero alcé la vista y quedé     tranquilo: ante mí, vestida de negro, esbelta digna, la mujer que acudió a     introducirme me señalaba la puerta del salón. Su silueta habíase colorado     ya de facciones; su cara me habría resultado insignificante, a no ser por     una expresión marcada de piedad...; sus cabellos castaños, algo flojos en     el peinado, acabaron de precipitar una extraña convicción en mi mente: todo     aquel ser me pareció plegarse y formarse a las sugestiones de un nombre. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;—¿Amalia?—pregunté.     &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;—Sí.—Y me     pareció que yo mismo me contestaba. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;El salón, como     lo había imaginado, era pequeño. Mas el decorado, respondiendo a mis     anhelos, chocaba notoriamente con el del vestíbulo. Allí estaban los     tapices y las grandes sillas respetables, la piel de oso al suelo, el     espejo, la chimenea, los jarrones; el piano de candeleros lleno de     fotografías y estatuillas —el piano en que nadie toca—, y, junto al estrado     principal, el caballete con un retrato amplificado y manifiestamente     alterado: el de un señor de barba partida y boca grosera. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Doña Magdalena,     que ya me esperaba instalada en un sillón rojo, vestía también de negro y     llevaba al pecho aquellas joyas gruesísimas de nuestros padres: una bola de     vidrio con un retrato interior, ceñida por un anillo de oro. El misterio     del parecido familiar se apoderó de mí. Mis ojos iban, inconscientemente,     de doña Magdalena a Amalia, y del retrato a Amalia. Doña Magdalena, que lo     notó, ayudó mis investigaciones con alguna exégesis oportuna. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Lo más adecuado     hubiera sido sentirme incómodo, manifestarme sorprendido, provocar una     explicación. Pero doña Magdalena y su hija Amalia me hipnotizaron, desde     los primeros instantes, con sus miradas paralelas. Doña Magdalena era una     mujer de sesenta años; así es que consintió en dejar a su hija los cuidados     de la iniciación. Amalia charlaba; doña Magdalena me miraba; yo estaba     entregado a mi ventura. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;A la madre     tocó—es de rigor—recordarnos que era ya tiempo de cenar. En el comedor la     charla se hizo más general y corriente. Yo acabé por convencerme de que     aquellas señoras no habían querido más que convidarme a cenar, y a la     segunda copa de Chablis me sentí sumido en un perfecto egoísmo del cuerpo     lleno de generosidades espirituales. Charlé, reí y desarrollé todo mi     ingenio, tratando interiormente de disimularme la irregularidad de mi     situación. Hasta aquel instante las señoras habían procurado parecerme     simpáticas; desde entonces sentí que había comenzado yo mismo a serles     agradable. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;El aire piadoso     de la cara de Amalia se propagaba, por momentos, a la cara de la madre. La     satisfacción, enteramente fisiológica, del rostro de doña Magdalena     descendía, a veces, al de su hija. Parecía que estos dos motivos flotasen     en el ambiente, volando de una cara a la otra. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Nunca sospeché     los agrados de aquella conversación. Aunque ella sugería, vagamente, no sé     qué evocaciones de Sudermann, con frecuentes rondas al difícil campo de las     responsabilidades domésticas y—como era natural en mujeres de espíritu     fuerte—súbitos relámpagos ibsenianos, yo me sentía tan a mi gusto como en     casa de alguna tía viuda y junto a alguna prima, amiga de la infancia, que     ha comenzado a ser solterona. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Al principio, la     conversación giró toda sobre cuestiones comerciales, económicas, en que las     dos mujeres parecían complacerse. No hay asunto mejor que éste cuando se     nos invita a la mesa en alguna casa donde no somos de confianza. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Después, las     cosas siguieron de otro modo. Todas las frases comenzaron a volar como en     redor de alguna lejana petición. Todas tendían a un término que yo mismo no     sospechaba. En el rostro de Amalia apareció, al fin, una sonrisa aguda,     inquietante. Comenzó visiblemente a combatir contra alguna interna     tentación. Su boca palpitaba, a veces, con el ansia de las palabras, y     acababa siempre por suspirar. Sus ojos se dilataban de pronto, fijándose     con tal expresión de espanto o abandono en la pared que quedaba a mis     espaldas, que más de una vez, asombrado, volví el rostro yo mismo. Pero     Amalia no parecía consciente del daño que me ocasionaba. Continuaba con sus     sonrisas, sus asombros y sus suspiros, en tanto que yo me estremecía cada     vez que sus ojos miraban por sobre mi cabeza. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Al fin, se     entabló, entre Amalia y doña Magdalena, un verdadero coloquio de suspiros.     Yo estaba ya desazonado. Hacia el centro de la mesa, y, por cierto, tan     baja que era una constante incomodidad, colgaba la lámpara de dos luces. Y     sobre los muros se proyectaban las sombras desteñidas de las dos mujeres,     en tal forma que no era posible fijar la correspondencia de las sombras con     las personas. Me invadió una intensa depresión, y un principio de     aburrimiento que se fue apoderando de mí. De lo que vino a sacarme esta     invitación insospechada: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;—Vamos al     jardín. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Esta nueva     perspectiva me hizo recobrar mis espíritus. Condujéronme a través de un     cuarto cuyo aseo y sobriedad hacía pensar en los hospitales. En la     oscuridad de la noche pude adivinar un jardincillo breve y artificial, como     el de un camposanto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Nos sentamos     bajo el emparrado. Las señoras comenzaron a decirme los nombres de las     flores que yo no veía, dándose el cruel deleite de interrogarme después     sobre sus recientes enseñanzas. Mi imaginación, destemplada por una     experiencia tan larga de excentricidades, no hallaba reposo. Apenas me     dejaba escuchar y casi no me permitía contestar. Las señoras sonreían ya     (yo lo adivinaba) con pleno conocimiento de mi estado. Comencé a confundir     sus palabras con mi fantasía. Sus explicaciones botánicas, hoy que las     recuerdo, me parecen monstruosas como un delirio: creo haberles oído hablar     de flores que muerden y de flores que besan; de tallos que se arrancan a su     raíz y os trepan, como serpientes, hasta el cuello. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;La oscuridad, el     cansancio, la cena, el Chablis, la conversación misteriosa sobre flores que     yo no veía (y aun creo que no las había en aquel raquítico jardín), todo me     fue convidando al sueño; y quedéme dormido sobre el banco, bajo el     emparrado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;- &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;—¡Pobre     capitán!—oí decir cuando abrí los ojos—Lleno de ilusiones marchó a Europa.     Para él se apagó la luz. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;En mi alrededor     reinaba la misma oscuridad. Un vientecillo tibio hacía vibrar el emparrado.     Doña Magdalena y Amalia conversaban junto a mí, resignadas a tolerar mi     mutismo. Me pareció que habían trocado los asientos durante mi breve sueño;     eso me pareció... &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt; —Era     capitán de Artillería—me dijo Amalia—; joven y apuesto si los hay. Su voz     temblaba. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Y en aquel punto     sucedió algo que en otras circunstancias me habría parecido natural, pero     que entonces me sobresaltó y trajo a mis labios mi corazón. Las señoras,     hasta entonces, sólo me habían sido perceptibles por el rumor de su charla     y de su presencia. En aquel instante alguien abrió una ventana en la casa,     y la luz vino a caer, inesperada, sobre los rostros de las mujeres. Y—¡oh     cielos!— los vi iluminarse de pronto, autonómicos, suspensos en el aire—perdidas     las ropas negras en la oscuridad del jardín—y con la expresión de piedad     grabada hasta la dureza en los rasgos. Eran como las caras iluminadas en     los cuadros de Echave el Viejo, astros enormes y fantásticos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Salté sobre mis     pies sin poder dominarme ya. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;—Espere     usted—gritó entonces doña Magdalena—; aún falta lo más terrible. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Y luego,     dirigiéndose a Amalia: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;—Hija mía,     continúa; este caballero no puede dejarnos ahora y marcharse sin oírlo     todo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;—Y bien—dijo     Amalia—: el capitán se fue a Europa. Pasó de noche por París, por la mucha     urgencia de llegar a Berlín. Pero todo su anhelo era conocer París. En     Alemania tenía que hacer no sé qué estudios en cierta fábrica de cañones...     Al día siguiente de llegado, perdió la vista en la explosión de una caldera.     &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Yo estaba loco.     Quise preguntar; ¿qué preguntaría? Quise hablar; ¿qué diría? ¿Qué había     sucedido junto a mí? ¿Para qué me habían convidado? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;La ventana     volvió a cerrarse, y los rostros de las mujeres volvieron a desaparecer. La     voz de la hija resonó: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;—¡Ay! Entonces,     y sólo entonces, fue llevado a París. ¡A París, que había sido todo su     anhelo! Figúrese usted que pasó bajo el Arco de la Estrella: pasó ciego     bajo el Arco de la Estrella, adivinándolo todo a su alrededor. . . Pero     usted le hablará de París, ¿verdad? Le hablará del París que él no pudo     ver. ¡Le hará tanto bien! &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;("¡Ah, si     no faltara!"... "¡Le hará tanto bien!"). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Y entonces me     arrastraron a la sala, llevándome por los brazos como a un inválido. A mis     pies se habían enredado las guías vegetales del jardín; había hojas sobre     mi cabeza. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;—Hélo aquí—me     dijeron mostrándome un retrato. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Era un militar.     Llevaba un casco guerrero, una capa blanca, y los galones plateados en las     mangas y en las presillas como tres toques de clarín. Sus hermosos ojos, bajo     las alas perfectas de las cejas, tenían un imperio singular. Miré a las     señoras: las dos sonreían como en el desahogo de la misión cumplida.     Contemplé de nuevo el retrato; me vi yo mismo en el espejo; verifiqué la     semejanza: yo era como una caricatura de aquel retrato. El retrato tenía     una dedicatoria y una firma. La letra era la misma de la esquela anónima     recibida por la mañana. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;El retrato había     caído de mis manos, y las dos señoras me miraban con una cómica piedad.     Algo sonó en mis oídos como una araña de cristal que se estrellara contra     el suelo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Y corrí, a     través de calles desconocidas. Bailaban los focos delante de mis ojos. Los     relojes de los torreones me espiaban, congestionados de luz...¡Oh, cielos! Cuando     alcancé, jadeante, la tabla familiar de mi puerta, nueve sonoras campanadas     estremecían la noche. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;Sobre mi cabeza     había hojas; en mi ojal, una florecilla modesta que yo no corté. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="margin: 0cm 0cm 4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;span style="color: rgb(198, 176, 162);font-family:Verdana;font-size:10;"  lang="ES-CR" &gt;(De El plano     oblicuo, 1920)&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6371850087584659789-3195490031969237881?l=fireslair.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fireslair.blogspot.com/feeds/3195490031969237881/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6371850087584659789&amp;postID=3195490031969237881' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/3195490031969237881'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/3195490031969237881'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fireslair.blogspot.com/2007/10/la-cena-alfonso-reyes.html' title='&quot;La cena&quot;, Alfonso Reyes'/><author><name>F.R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07252429461870862856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RxwFDeJG60I/AAAAAAAAABE/EYEEVsfwYzg/s72-c/reyes_alfon.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6371850087584659789.post-9005763133378243922</id><published>2007-10-21T18:39:00.000-07:00</published><updated>2007-10-21T19:14:59.590-07:00</updated><title type='text'>"Borges y yo", Jorge Luis Borges</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RxwBGOJG6zI/AAAAAAAAAA8/qMUC1LRihkU/s1600-h/jorge-luis-borges.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 111px; height: 153px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RxwBGOJG6zI/AAAAAAAAAA8/qMUC1LRihkU/s320/jorge-luis-borges.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5123971682427923250" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Al otro, a Borges, es a quien le ocurren las cosas. Yo camino por Buenos Aires y me demoro, acaso ya mecánicamente, para mirar el arco de un zaguán y la puerta cancel; de Borges tengo noticias por el correo y veo su nombre en una terna de profesores o en un diccionario biográfico. Me gustan los relojes de arena, los mapas, la tipografía del siglo XVIII, las etimologías, el sabor del café y la prosa de Stevenson; el otro comparte esas preferencias, pero de un modo vanidoso que las convierte en atributos de un actor. Sería exagerado afirmar que nuestra relación es hostil; yo vivo, yo me dejo vivir, para que Borges pueda tramar su literatura y esa literatura me justifica. Nada me cuesta confesar que ha logrado ciertas páginas válidas, pero esas páginas no me pueden salvar, quizá porque lo bueno ya no es de nadie, ni siquiera del otro, sino del lenguaje o la tradición. Por lo demás, yo estoy destinado a perderme, definitivamente, y sólo algún instante de mí podrá sobrevivir en el otro. Poco a poco voy cediéndole todo, aunque me consta su perversa costumbre de falsear y magnificar. Spinoza entendió que todas las cosas quieren perseverar en su ser; la piedra eternamente quiere ser piedra y el tigre un tigre. Yo he de quedar en Borges, no en mí (si es que alguien soy), pero me reconozco menos en sus libros que en muchos otros o que en el laborioso rasgueo de una guitarra. Hace años yo traté de librarme de él y pase de las mitologías del arrabal a los juegos con el tiempo y con el infinito, pero esos juegos son de Borges ahora y tendré que idear otras cosas. Así mi vida es una fuga y todo lo pierdo y todo es del olvido, o del otro.&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" face="georgia" style="margin: 3pt 0in 0.0001pt 0.8in; text-indent: 0in; line-height: 18pt; color: rgb(192, 192, 192); text-align: left;"&gt;No sé cuál de los dos escribe esta página.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6371850087584659789-9005763133378243922?l=fireslair.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fireslair.blogspot.com/feeds/9005763133378243922/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6371850087584659789&amp;postID=9005763133378243922' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/9005763133378243922'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/9005763133378243922'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fireslair.blogspot.com/2007/10/borges-y-yo.html' title='&quot;Borges y yo&quot;, Jorge Luis Borges'/><author><name>F.R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07252429461870862856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RxwBGOJG6zI/AAAAAAAAAA8/qMUC1LRihkU/s72-c/jorge-luis-borges.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6371850087584659789.post-3335267213406249310</id><published>2007-05-10T13:54:00.000-07:00</published><updated>2007-05-10T14:45:05.561-07:00</updated><title type='text'>I</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RkOR1CTxAAI/AAAAAAAAAAk/MZq2va3k_x0/s1600-h/Pozo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RkOR1CTxAAI/AAAAAAAAAAk/MZq2va3k_x0/s200/Pozo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5063050746433437698" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejé el miedo en la entrada y,   &lt;br /&gt;a paso cauteloso,    &lt;br /&gt;me adentré en la oscuridad siguiendo su canto.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces que te divisé,    &lt;br /&gt;majestuosa, bella, difusa,     &lt;br /&gt;bailando con las sombras del fondo del abismo.          &lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;Miré una última vez hacia atrás&lt;br /&gt;y salté.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6371850087584659789-3335267213406249310?l=fireslair.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fireslair.blogspot.com/feeds/3335267213406249310/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6371850087584659789&amp;postID=3335267213406249310' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/3335267213406249310'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6371850087584659789/posts/default/3335267213406249310'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fireslair.blogspot.com/2007/05/i.html' title='I'/><author><name>F.R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07252429461870862856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_TvTbAiHCVG0/RkOR1CTxAAI/AAAAAAAAAAk/MZq2va3k_x0/s72-c/Pozo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
